Condenao de por vida,
estoy condeao a quererte,
aunque no le temo a nada,
tan solo temo perderte.
El perfume de tu cuerpo,
esa noche me hechizó,
convirtiendome en cautivo,
de tu luz y de tu amor.
Niña nunca me abandones,
que eres dueña de mi cuerpo,
cuando paso las horas contigo,
y parece todo un sueño.
No hay comentarios:
Publicar un comentario